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La profecía de Neferti: el "mesías egipcio" prometido que terminaría con el caos

La llamada "profecía de Neferti" es un antiguo relato egipcio que se ambienta en el reinado de Seneferu (siglo XVI a. C.) de la cuarta dinastía. Se ha conservado en un papiro de la dinastía XVIII publicado por Vladímir Golenishchev y custodiado en el Museo del Hermitage; también aparecen fragmentos en multitud de ostracas de época ramésidas. Es uno de los pocos textos literarios supervivientes del antiguo Egipto y se discute sobre la naturaleza del texto literario. Hay varias teorías diferentes que afirman que la literatura es un romance histórico en forma pseudoprofética, literatura política, motivación religiosa, así como un texto literario creado para cambiar y mejorar la situación en Egipto durante la Duodécima Dinastía.


Ostracon con fragmento de la Profecía de Neferti

El relato se ambienta durante el reinado del faraón Seneferu, padre del famoso Keops, en la época de mayor esplendor del llamado "Imperio Antiguo" de la civilización egipcia. Aburrido, Seneferu llama a la corte a un sabio para entretenerlo con un relato. El sabio, un sacerdote lector de la diosa Bastet,​ llamado Neferti, le pregunta si desea oír hablar del pasado o del futuro, el faraón elige el futuro. Neferti describe la visión de un Egipto futuro, el llamado "primer periodo intermedio" de la historia egipcia, representándolo como el caos en la tierra, donde se invierten todas las normas sociales y naturales. Describe el colapso y la caída del orden faraónico del "Imperio Antiguo". La anarquía, la sequía, el hambre, la desconfianza real, la pérdida de la fe divina en el faraón y la incertidumbre religiosa se adueñarán del país, el Delta será ocupado por numerosas oleadas de pueblos asiáticos y los sucesivos faraones se verán impotentes para redirigir la situación. El poder central se quebrará y surgirán en cada rincón de Egipto señores feudales que se autoproclamarán cada uno con el título de faraón. Muchos faraones reinando al mismo tiempo en su pequeña porción del reino romperá a ojos de los egipcios el orden divino y hará caer al país del Nilo en el temible Caos. El sabio, describe así un periodo caótico, en el que todos los aspectos de la vida se ven afectados y los valores que han regido a la sociedad han sido trastocados. Exigiendo un mayor compromiso por parte de los gobernantes y también de los habitantes de Egipto:


"La necesidad está recorriendo la tierra, que está arruinada completamente, y no hay nada. Se destruye la tierra y ya no hay nadie que la cuide, no hay nadie con quien hablar, ni nadie que actúe en consecuencia. ¿Ve cómo lloran, cómo se va esta tierra? El sol se oculta y no brillará para la gente. Nadie vivirá cuando el sol se oculte por las nubes, y ensordecerán por su carencia."


Pero hay un rayito de esperanza. Hacia el final del texto, tras profetizar la caída de la nación egipcia por la guerra civil, lo que conducirá a la eventual expiación de la nación a través del surgimiento de un gran rey. Según Neferti, este rey, "Ameny", redimirá el caos, desterrará a los enemigos y lo arreglará., Neferti predice el advenimiento de un "mesías egipcio", que restaurará el orden en el país:


“Pero he aquí que un rey vendrá del sur, llamado Ameny (Amenemhat)... Él se colocará la corona blanca, tomará la corona roja y la ensamblará para unir la doble corona. Él propiciará la voluntad de los Dos Señores con aquello que él desea, la tierra será incluida en su sentimiento, los remos que permiten navegar, la gente que se regocija en la voluntad de su reinado, el hombre de bien honrará su nombre eternamente."


El texto se ha interpretado a menudo como una pieza clásica de propaganda real egipcia, de carácter mesiánico, puesto que se interpreta que el salvador faraón Ameny es una referencia al primer rey de la dinastía XII, Amenemhat I, que reunificará el país de nuevo y acabará con el periodo de caos inaugurando la siguiente etapa de la historia egipcia, el "Imperio Medio", Reforzará la ribera oriental del Nilo y realizó incursiones militares en Canaán y Libia, más orientadas a mantener las fronteras que a la conquista de territorios, vovieldo a hacer fuerte a Egipto. Amenemhat no tenía relación familiar alguna con su precursor, y su reinado comenzó en condiciones difíciles y con la oposición de la nobleza, de hecho según la Historia de Sinuhé fue asesinado. La profecía de Neferti sería por tanto la justificación política de su nueva dinastía.


¡Alégrese aquel que contemple esto y aquel que pueda estar al servicio del rey!. Además, la fama del faraón traspasará la frontera del tiempo El hijo de un hombre establecerá su fama para siempre y eternamente”.


A pesar de que no hay consenso entre los eruditos, la mayoría sostienen que esta obra literaria sin duda fue escrita para contemporáneos, quienes estaban completamente familiarizados con los eventos actuales y de ninguna manera para lectores de un futuro lejano. Todo parece indicar que, aunque el mismo texto afirme ser una profecía escrita durante el reinado de Seneferu, la realidad sería que fue escrito durante la dinastía XII de Amenemhat (c.1991-1786 a. C.) por motivos propagandísticos. El texto es una pseudo-profecía, es decir está escrita después del acontecimiento, por lo que no es de extrañar lo acertado de sus profecías. El verdadero autor del texto literario vivió varios siglos después del faraón Seneferu, muy probablemente durante la dinastía XII. Amenemhat I es descrito como un nuevo Menes, primer faraón que logró unificar las dos tierras de Egipto, quien cumplirá los deseos de los dioses y pondrá fin a una condición que ha afligido a la tierra. Con esta idea, la dinastía XII sería comparable a la creación original del país.